El blog de Maia
Perimenopausia, las cosas claras.
Síntomas que nadie te explica, experiencias reales y por qué cuesta tanto atar cabos. Lo que nos habría gustado leer a nosotras.
ActualidadNo encuentras tu terapia hormonal en la farmacia: qué está pasando
Lenzetto, Evopad, Estradot: qué está agotado, desde cuándo, cuándo se espera que vuelva y qué hacer mientras tanto. Con datos actualizados de la AEMPS.
Guía · Empieza aquíPerimenopausia: síntomas, edad y qué se puede hacer
Qué es, a qué edad empieza, cuánto dura y qué síntomas da —con datos de la AEEM, NICE y The Menopause Society—. Y, sobre todo, qué se puede hacer para sentirte bien.
Síntoma a síntomaTe duelen las articulaciones y no sabes por qué: ¿puede ser la perimenopausia?
Manos rígidas, rodillas que protestan, un hombro que molesta. Por qué el dolor articular es tan frecuente en esta etapa, qué otras causas hay que descartar y qué ayuda.
Síntoma a síntomaEstás en los cuarenta y la regla está cambiando: ¿es normal?
Ciclos más cortos, retrasos, reglas que no terminan. Cómo suele cambiar la regla en la perimenopausia, qué es habitual y qué señales requieren consulta médica.
Síntoma a síntomaCansancio extremo a los 45: por qué dormir no lo arregla
Levantarte agotada después de ocho horas no es «que ya tienes una edad». Qué papel juegan las hormonas, cómo descartar la tiroides y la anemia, y qué ayuda de verdad.
Síntoma a síntoma«Se me olvidan las palabras»: no, no estás perdiendo la cabeza
La niebla mental es real y es medible —no te la estás inventando—. Pero en la gran mayoría de mujeres es leve y, según el estudio SWAN, también es temporal.
Ellas también lo vivenA Halle Berry le diagnosticaron herpes cuando era la perimenopausia
Un síntoma muy común de esta etapa, la sequedad vaginal, confundido con una infección. Su historia explica bien por qué casi nadie ata cabos —ni siquiera en la consulta.
Ellas también lo vivenPenélope Cruz se sincera sobre la perimenopausia con Olivia Wilde
Dos mujeres hablando de esto en voz alta. Cruz nombra síntomas que casi nadie asocia con las hormonas —como el hombro congelado— y Wilde reconoce que ni los había oído.