Maia

Ellas también lo viven

Halle Berry fue al médico por sequedad vaginal y le diagnosticaron herpes.

Halle Berry ha contado —este mes de nuevo en el pódcast Making Space de Hoda Kotb— que un síntoma muy común de la perimenopausia, la sequedad vaginal, le fue diagnosticado como herpes. Su mensaje: fíate de tu instinto.

Halle Berry
Escúchalo en TODAY ↗ Halle Berry sobre la perimenopausia · Se abre en una pestaña nueva · Foto: InStyle

Un diagnóstico equivocado

La historia es la misma que Berry lleva un tiempo repitiendo para que no le pase a nadie más. Con poco más de cincuenta años, y estrenando relación, empezó a notar un dolor íntimo que afectaba a su día a día y a su relación. Fue a su ginecólogo. Y la respuesta fue un diagnóstico equivocado de herpes:

«Tienes el peor caso de herpes que he visto en mi vida.» — Lo que le dijo su médico, según relató Halle Berry

Berry no lo tenía. Tanto ella como su pareja dieron negativo en las pruebas. No era una infección de transmisión sexual: era la perimenopausia. La bajada de estrógeno había resecado y vuelto más frágiles los tejidos de la zona, y de ahí el dolor. «Mi médico no tenía ni idea y no me preparó», resumió después. Ese fue el momento en el que decidió usar su altavoz: hoy es una de las voces más activas en hablar de menopausia y salud sexual sin tabúes.

«Está pasando, y no pasa nada por hablar de quién soy en realidad —de quiénes somos en realidad como mujeres.» — Halle Berry, en su conversación con Hoda Kotb

¿Qué tiene que ver la perimenopausia con la sequedad vaginal?

La sequedad vaginal es de los síntomas más frecuentes de esta etapa —y de los que menos se cuentan—. Según el Seattle Midlife Women's Health Study (Universidad de Washington, 2005), que siguió a las mismas mujeres durante años, la padecía un 4 % al principio de la transición, una de cada cinco (un 21 %) en la perimenopausia avanzada, y casi la mitad (un 47 %) tres años después de la menopausia. El motivo es el mismo de casi todo en esta etapa: el estrógeno. Esta hormona mantiene los tejidos de la vagina y las vías urinarias gruesos, elásticos e hidratados. Cuando baja, esos tejidos se adelgazan y se resecan.

Cuando ese conjunto de molestias se junta, tiene nombre médico: síndrome genitourinario de la menopausia (SGM), un término que la Sociedad Norteamericana de Menopausia acuñó en 2014 precisamente para dejar de reducirlo a «sequedad». Puede incluir escozor, dolor en las relaciones, urgencia para orinar o infecciones de orina de repetición. Y hay un detalle importante que casi nadie explica: a diferencia de los sofocos, que suelen ir remitiendo con los años, el SGM tiende a persistir o incluso a empeorar si no se trata. La buena noticia es que hay opciones eficaces —conviene hablarlo con tu médico y no aguantar en silencio.

El problema es el de siempre: casi nadie te lo cuenta. Llegas a la consulta por una molestia íntima, y sales con un susto —o con un «es normal a tu edad»— sin que nadie ate el cabo hormonal.

Esto es exactamente lo que hace Maia. La sequedad, la niebla mental, despertarte a las cuatro de la madrugada, el ánimo por los suelos: por separado parecen cosas sueltas. Maia conecta los puntos para que veas el cuadro completo y entiendas qué te está pasando.

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Otros síntomas que tampoco te avisan

La sequedad vaginal es solo uno de la lista de síntomas que casi nunca se asocian de entrada con las hormonas:

Que Halle Berry —y Penélope Cruz, y tantas otras— lo cuenten en voz alta nos alegra, y ayuda: cada vez que una lo dice, a otra se le enciende la bombilla. Pero lo normal no debería ser esperar a que una actriz lo saque en una entrevista. Lo normal debería ser esto: todas hablándolo sin bajar la voz —con las amigas, con tu hermana, con tu madre, en la consulta y en el grupo de WhatsApp—. Cuanto antes lo compartamos, menos mujeres llegarán a la consulta pensando que algo va muy mal cuando, en realidad, es su cuerpo cambiando.

Preguntas frecuentes

¿La sequedad vaginal es un síntoma de la perimenopausia?

Sí, y es uno de los más frecuentes. En la perimenopausia avanzada la padece alrededor de una de cada cinco mujeres (un 21 %), frente a un 4 % al principio de la transición, y hasta un 47 % tres años después de la menopausia. Se debe a la caída del estrógeno, que mantiene hidratados y elásticos los tejidos de la vagina y las vías urinarias. Al bajar, esos tejidos se adelgazan y resecan, y puede aparecer escozor, molestias o dolor en las relaciones.

¿Qué es el síndrome genitourinario de la menopausia?

Es el nombre médico (SGM) que engloba los síntomas provocados por la falta de estrógeno en la zona genital y urinaria: sequedad vaginal, escozor, dolor en las relaciones, urgencia para orinar o infecciones de orina de repetición. A diferencia de los sofocos, que suelen ir remitiendo, tiende a persistir o empeorar con el tiempo si no se trata. Hay opciones eficaces, así que conviene hablarlo con tu médico.

¿Qué otros síntomas tiene la perimenopausia?

Además de la sequedad vaginal, muchas mujeres notan niebla mental, insomnio o despertares de madrugada, cambios de humor, palpitaciones, hombro congelado, dolores articulares o zumbidos en los oídos. Muchos no se asocian de entrada con las hormonas, y por eso cuesta tanto atar cabos.

Maia no es un servicio médico y no sustituye a tu profesional sanitario. Si tienes molestias íntimas o cualquier otro síntoma, consúltalo con tu médico.

Fuentes: declaraciones de Halle Berry recogidas por TODAY, Katie Couric Media y Forbes. Sobre la sequedad vaginal, el síndrome genitourinario de la menopausia y su frecuencia por etapa (4 % al inicio de la transición, 21 % en perimenopausia avanzada, 47 % tres años tras la menopausia): el Seattle Midlife Women's Health Study (Woods y Mitchell, American Journal of Medicine, 2005); junto con StatPearls (NCBI) y una revisión clínica en American Journal of Obstetrics & Gynecology.