Las cosas claras
Te duelen las articulaciones y no sabes por qué: ¿puede ser la perimenopausia?
Te levantas y las manos tardan en responder. Las rodillas protestan al bajar escaleras. Un hombro molesta sin que recuerdes haber hecho nada. No te has caído, no has cambiado de rutina, y aun así algo duele. Lo normal es pensar en la edad, o en la artrosis. Pero hay una explicación que casi nadie nos da, y que merece tener en cuenta.
En resumen
- El dolor de articulaciones es uno de los síntomas más frecuentes de la perimenopausia, y de los que menos se relacionan con las hormonas.
- El estrógeno actúa sobre las articulaciones y sobre cómo sentimos el dolor.
- Suele ser pasajero, pero no todo dolor articular a esta edad es hormonal: hay otras causas que hay que descartar.
- Rigidez por la mañana de más de 30 minutos o articulaciones hinchadas y calientes son motivo de consulta.
- Lo que más ayuda es moverse, dormir mejor y cuidar el peso, y hay tratamientos si el dolor te limita.
Es más frecuente de lo que crees
Cuando pensamos en la perimenopausia pensamos en sofocos. Pero el dolor articular es uno de los síntomas más frecuentes. En una encuesta de la AEEM y la FEEM a 1.750 españolas, el 51,7 % refería dolor articular. Y un metaanálisis de 14 estudios lo situó en torno al 71 % de las mujeres en la perimenopausia, con más dolor que las que todavía no habían entrado en esta etapa.
Hay incluso quien propone darle nombre propio. En 2024, un equipo de especialistas en ortopedia —entre ellos Jocelyn Wittstein, autora del estudio sobre el hombro congelado del que habló Penélope Cruz— publicó una revisión en Climacteric que agrupa estos síntomas bajo el término «síndrome musculoesquelético de la menopausia», precisamente porque ni las pacientes ni muchos profesionales los relacionan con el estrógeno.
Por qué duelen las articulaciones en la perimenopausia
El estrógeno no es solo una hormona reproductiva. Según un análisis de la reumatóloga Fiona Watt, de la Universidad de Oxford, hay receptores de estrógeno en todos los tejidos de la articulación: el cartílago, el hueso que hay debajo, los ligamentos y la membrana que la recubre. Y actúa en tres frentes:
- Inflamación. El estrógeno tiene un efecto antiinflamatorio. Cuando baja y fluctúa, ese freno se debilita.
- Cartílago. En niveles normales parece ayudar a mantenerlo y a frenar su desgaste.
- Percepción del dolor. También actúa en el sistema nervioso. Incluso durante el ciclo menstrual, cuando el estrógeno baja, el dolor se percibe más. Lo describe así: entrar en la menopausia puede ser, para algunas, como estar siempre en la parte «baja» del ciclo.
A eso se suma todo lo demás. El cansancio, dormir mal y los cambios de ánimo —tan frecuentes en esta etapa— aumentan la sensación de dolor, y el dolor, a su vez, empeora el sueño y el ánimo. Es un círculo, y por eso conviene prestarle atención.
Una aclaración importante: que la asociación sea fuerte no significa que esté demostrado que la falta de estrógeno cause el dolor. El propio análisis insiste en que faltan estudios. Lo que sí está claro es que es frecuente y que tiene sentido biológico.
Cómo suele ser
No hay un patrón único, pero estas son las cosas que más se repiten:
- Dolor y rigidez en varias zonas, más que en una sola articulación. Las zonas donde más se concentra el dolor musculoesquelético en general son la espalda, las rodillas, las manos, las caderas y los hombros.
- Las manos, en especial. La artrosis de las manos tiene un aumento claro justo alrededor de la edad de la menopausia en las mujeres.
- No viene sola. En la mayoría de las mujeres el dolor no es el síntoma principal, sino parte de un cuadro más amplio: sofocos, insomnio, cansancio, cambios en la regla. Solo en una de cada cinco es lo que más molesta, según el análisis de Oxford.
- Suele ser pasajero. Muchas veces mejora por sí solo. En una minoría se mantiene, y por eso, si persiste, merece revisarse cada cierto tiempo.
¿Y si no es la perimenopausia?
Tener cuarenta y tantos no significa que cualquier dolor articular sea hormonal. De hecho, el análisis de Oxford insiste en que el dolor articular «de la menopausia» se diagnostica después de descartar otras causas. Entre las que conviene tener en cuenta:
- La artrosis, el desgaste de la articulación. Duele más con el uso y es más frecuente a partir de los 45.
- La artritis reumatoide, una enfermedad inflamatoria. Aparece sobre todo entre los 35 y los 55 años, la misma franja que la perimenopausia: suele afectar a las mismas articulaciones de los dos lados del cuerpo, con hinchazón y rigidez que empeora tras el reposo. Detectarla pronto cambia mucho su evolución.
- Problemas de tiroides, la falta de vitamina D o la anemia, que pueden dar dolores junto con cansancio.
- Algunos medicamentos. Si tomas alguno de forma habitual y el dolor empezó después, coméntalo con tu médico, sin dejarlo por tu cuenta.
- La fibromialgia, cuando el dolor está repartido por todo el cuerpo y va con mal descanso y cansancio persistente.
Distinguir unas causas de otras es trabajo de tu médico, y a veces coinciden varias. Lo que sí está en tu mano es llegar a la consulta con información: qué articulaciones, desde cuándo, a qué hora del día y qué otros síntomas tienes.
Cuándo consultar
- El dolor te impide hacer tu vida normal o te despierta por la noche.
- Va a peor, vuelve una y otra vez o no mejora tras 2 semanas de cuidados en casa.
- Notas rigidez más de 30 minutos después de levantarte.
- Una articulación está hinchada, caliente o enrojecida, o te encuentras mal, con fiebre o escalofríos: en ese caso, consulta con urgencia.
- Has perdido peso sin buscarlo o el dolor aparece sobre todo por la noche.
Y si el dolor empezó tras una caída o un golpe, no puedes apoyar o la articulación se ha deformado, ve a urgencias. Estas señales siguen las recomendaciones del NHS sobre el dolor articular y del análisis de Oxford.
Qué puedes hacer
El análisis de Oxford reconoce que hay poca investigación específica sobre el dolor articular de la menopausia. Pero las medidas que recomienda como primer paso son las mismas que para el dolor musculoesquelético en general, y tienen buen respaldo:
- Moverte, aunque duela un poco. El ejercicio regular —aeróbico y también ejercicios para la articulación que molesta— es la base, y hay algo de evidencia de que la actividad física moderada mejora el dolor articular de la perimenopausia. La clave es ir poco a poco: aumentar de golpe puede empeorar el dolor y hacer que lo dejes. Como referencia, la OMS recomienda entre 150 y 300 minutos de actividad moderada a la semana y ejercicios de fuerza al menos 2 días.
- No inmovilizar. El NHS aconseja descansar la articulación que duele, pero sin dejar de moverla del todo. El frío local, envuelto en un paño, puede aliviar.
- Cuidar el peso si hay sobrepeso, como recomiendan tanto el NHS como el análisis de Oxford.
- Dormir mejor y bajar el estrés. No es un consejo de relleno: el mal sueño y la ansiedad amplifican el dolor. Si duermes mal, mira qué ayuda de verdad con el cansancio y el sueño.
- Evitar sobrecargar la articulación que duele, por ejemplo con cargas pesadas o movimientos muy repetitivos de las manos.
Y si el dolor te limita, no tienes que aguantarlo. Hay tratamientos tanto para el dolor como para el resto de síntomas de esta etapa; cuál encaja contigo es una conversación con tu médico.
Esto es exactamente lo que hace Maia. Unas manos rígidas por la mañana, un hombro que molesta, noches en las que te despiertas, una regla que ya no sigue el calendario: por separado parecen cosas sueltas. Maia conecta los puntos para que veas el cuadro completo y entiendas qué te está pasando.
Únete a la lista de esperaPreguntas frecuentes
¿La menopausia puede dar dolor de articulaciones?
Sí. El dolor articular es uno de los síntomas más frecuentes de la transición a la menopausia: en una encuesta de la AEEM a 1.750 españolas lo refería algo más de la mitad. Las mujeres en la perimenopausia tienen más dolor musculoesquelético que las que todavía no han entrado en esta etapa. Aun así, no todo dolor articular a esta edad es hormonal, y conviene descartar otras causas con tu médico.
¿Qué articulaciones duelen en la perimenopausia?
Puede doler casi cualquiera. Las zonas donde más se concentra el dolor musculoesquelético en general son la espalda, las rodillas, las manos, las caderas y los hombros. En las manos hay un dato llamativo: la artrosis de las manos aumenta justo alrededor de la edad de la menopausia en las mujeres.
¿Cómo sé si es la perimenopausia o artritis?
Solo tu médico puede diferenciarlo, pero hay señales que orientan. Una rigidez por la mañana que dura más de 30 minutos, articulaciones hinchadas o calientes, o un dolor que afecta a las mismas articulaciones de los dos lados del cuerpo pueden indicar una artritis inflamatoria, y conviene consultarlo pronto. La artritis reumatoide aparece sobre todo entre los 35 y los 55 años, la misma franja que la perimenopausia.
¿Se quita el dolor de articulaciones de la menopausia?
Muchas veces, sí: el dolor articular asociado a la menopausia suele ser pasajero. En una minoría de mujeres se mantiene en el tiempo, y por eso, si persiste, conviene que tu médico lo vuelva a valorar de vez en cuando, por si el diagnóstico cambia.
¿Qué puedo hacer si me duelen las articulaciones?
Lo que más respaldo tiene es moverse: ejercicio regular, aeróbico y de fuerza, aumentando poco a poco. También ayuda cuidar el peso si hay sobrepeso y mejorar el sueño, porque dormir mal y el estrés aumentan la sensación de dolor. Si el dolor te limita, coméntalo con tu médico: hay tratamientos y no tienes por qué aguantarlo.
Sigue leyendo: la guía completa de la perimenopausia —qué es, cuánto dura y todos los síntomas—, o qué tiene que ver el hombro congelado con las hormonas.
Maia no es un servicio médico y no sustituye a tu profesional sanitario. Este artículo es informativo y no sirve para diagnosticar: si un dolor articular te preocupa o no mejora, consúltalo con tu médico.
Fuentes: sobre el dolor articular en la menopausia, sus causas y su manejo, Watt FE, «Musculoskeletal pain and menopause», Post Reproductive Health 24(1):34-43 (2018); sobre su frecuencia, Lu CB et al., «Musculoskeletal Pain during the Menopausal Transition: A Systematic Review and Meta-Analysis», Neural Plasticity (2020), y la encuesta AEEM-FEEM a 1.750 mujeres (2024); Wright VJ et al., «The musculoskeletal syndrome of menopause», Climacteric 27(5):466-472 (2024); NHS, «Joint pain»; OMS, directrices sobre actividad física (2020).