Maia

Ellas también lo viven

Penélope Cruz se sincera sobre la perimenopausia y lo habla con Olivia Wilde.

En una entrevista con Allure, Penélope Cruz se abre sin filtros sobre la perimenopausia y lo comenta con Olivia Wilde —directora y compañera de reparto en la película The Invite—. Dos mujeres hablando de esto en voz alta, con naturalidad. Y, por el camino, nombra síntomas que casi nadie asocia con las hormonas: entre ellos, el hombro congelado.

Dos mujeres hablando de esto en voz alta

Lo bonito de la escena no es solo lo que cuenta, sino cómo ellas —que acaban de rodar juntas The Invite, dirigida por la propia Wilde— se ponen a hablar de perimenopausia con la misma naturalidad con la que se hablaría del rodaje. Sin eufemismos, sin bajar la voz. Penélope recuerda que ya a los cuarenta y uno su médico la había avisado:

«Tus hormonas van a hacer un baile loco durante los próximos diez o doce años.» — Penélope Cruz, recordando lo que le dijo su médico (Allure)

Y ahí va contando la foto completa: diez años de quistes casi cada mes, niveles de estrógeno que —en sus palabras— pueden pasar de 30 a 500, y un síntoma que no encajaba en ninguna casilla, el hombro congelado. Wilde, a su lado, reconoce que jamás había oído esa conexión. Ese gesto —una mujer explicándole a otra algo que nadie les había contado— es justo lo que casi nunca pasa.

¿Qué tiene que ver un hombro con la perimenopausia?

El hombro congelado —su nombre médico es capsulitis adhesiva— es exactamente lo que suena: la articulación se vuelve rígida y dolorosa, y recuperar la movilidad puede llevar meses. Lo llamativo es a quién le pasa. Es mucho más frecuente en mujeres entre los 40 y los 60 años, la misma franja en la que el estrógeno empieza a caer de forma irregular.

Y no es una impresión: es lo que apuntan los datos. El hombro congelado afecta a un 2–5 % de la población, pero alrededor de tres de cada cuatro casos son mujeres, y la mayoría entre los 40 y los 60 —justo la ventana de la perimenopausia—. La investigación señala al estrógeno: esta hormona ayuda a reducir la inflamación y a mantener la integridad del tejido conectivo que rodea la articulación, así que su caída influye en cómo responde ese tejido. En un estudio realizado entre mujeres de 40 a 60 años, las que no tomaban terapia hormonal tenían casi el doble de casos de hombro congelado (7,65 % frente a 3,95 %). La señal apunta en esa dirección, aunque hacen falta más estudios para confirmarla.

El problema es que casi nadie te lo cuenta: llegas a la consulta por un hombro, y sales con una explicación sobre el hombro, sin que nadie ate el cabo hormonal.

Esto es exactamente lo que hace Maia. Un hombro rígido, la niebla mental, despertarte a las cuatro de la madrugada, el ánimo por los suelos: por separado parecen cosas sueltas. Maia conecta los puntos para que veas el cuadro completo y entiendas qué te está pasando.

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Otros síntomas que tampoco te avisan

El hombro congelado es solo uno de la lista de síntomas que casi nunca se asocian de entrada con las hormonas:

Cuando alguien con la voz de Penélope Cruz los pone sobre la mesa, avanzamos en romper ese silencio. Pero no deberías necesitar a una actriz preparando un papel para enterarte de lo que le pasa a tu propio cuerpo.

Preguntas frecuentes

¿El hombro congelado es un síntoma de la perimenopausia?

El hombro congelado (capsulitis adhesiva) afecta a un 2–5 % de la población, pero unos tres de cada cuatro casos son mujeres, la mayoría entre los 40 y los 60 años: la franja de la perimenopausia. La investigación lo relaciona con la caída del estrógeno, que ayuda a reducir la inflamación y a mantener el tejido conectivo de la articulación. No le pasa a todo el mundo y hacen falta más estudios, pero la asociación con esta etapa está descrita.

¿A qué edad empieza la perimenopausia?

La perimenopausia puede empezar a los 40, y a veces antes. Es la etapa previa a la menopausia en la que las hormonas fluctúan de forma irregular, y puede durar varios años antes de la última regla.

¿Qué otros síntomas tiene la perimenopausia?

Además del hombro congelado, muchas mujeres notan niebla mental, insomnio o despertares de madrugada, cambios de humor, palpitaciones, sequedad, dolores articulares o zumbidos en los oídos. Muchos no se asocian de entrada con las hormonas, y por eso cuesta tanto atar cabos.

Maia no es un servicio médico y no sustituye a tu profesional sanitario. Si tienes molestias en el hombro o cualquier otro síntoma, consúltalo con tu médico.

Fuentes: entrevista de Penélope Cruz y Olivia Wilde con Allure (cobertura en Woman&Home, Fierce by mitú y Tyla). Sobre la relación entre estrógeno y hombro congelado: estudio de la Dra. Jocelyn Wittstein presentado en la North American Menopause Society (Duke, 2022) y revisión clínica en Brown University Health.